Cada vez que recibo un paciente cobayito, no puedo dejar de asombrarme cómo este personaje, demandante, casi diría “impertinentemente demandante”, vago, cómodo, glotón, pero seductor y simpático cómo ninguno, se conquistó a su familia humana.
Dueños de una gran empatía, logran hacerse entender emitiendo distintos sonidos, con diferentes intensidades según las circunstancias, que muy pronto su familia comprenderá y sabrá si quiere comida, mimos, atención o está asustado o son de gratificación. Y por sobre todo logran: “ser el centro de la familia”.

…y siempre me pregunto:

“qué tendrá el petiso
que a todos seduce
y se vuelven locos por estar con él…”

¿Adoptaste un cobayito? ¡Felicitaciones! No te imaginas las gratificaciones y buenos momentos que vas a compartir con esta mascota. La misión de esta web, es darte en forma sencilla y clara las indicaciones básicas para que puedas brindarle a tu cobayo la mejor calidad de vida posible.

Cordialmente
Dra. Claudia E. Paradeda
Médica Veterinaria